Pensé que la inspiración se había ido para no volver jamás.... creí que la misma se había olvidado que las letras alguna vez me visitaron , que no era solo un privilegio de algunos, pensé que no volvería a escribir y que no podría nuevamente viajar por senderos imaginarios con destinos sin geografía, sin inicio y sin fin, me gustaba ponerme en los zapatos de otros e imaginar y preguntarme ¿cómo sería si?.... pero se me oxidaban las neuronas, me quedaba sin combustible, con una imaginación atada a querer crear por obligación , me encontraba sin poder dar rienda suelta a lo que siempre ha estado ahi... Sucedía que no recordaba que prometí que cuando escribiera nuevamente, volvería a hacerlo de la mano de Dios, que esperaría pacientemente a lo que yo creía que eran susurros de sus palabra , que aceptaría que lo que antes fue no volverá a ser jamás, y me di cuenta que no era a la inspiración que antes me visitaba a quien yo esperaba, tampoco se había ido... era solamente que comprendí que mi corazón no quería seguir diciendo y plasmando con ayuda del abecedario lo que él sentía. Esperaba sin duda con desesperación el sonido de su voz, y es ahora cuando nuevamente comienza a ser cada vez más audible para mí, poco a poco cobra vida, poco a poco sus palabras tienen sentido y vuelvo a ver todo como debió ser siempre!
Cuando vuelva a escribir, será para edificar y no destruir... y entonces, cuando vuelva a escribir, estoy segura que ya no seré yo si no Él en mi.
EUGENIA