jueves, 19 de enero de 2012

LA HISTORIA DE UN PAR DE DOS....QUE PUEDEN SER DOS O  MÁS!



La primer historia de un par de dos...comienza en la biblia...Caín y Abel.  Caín el primer  hijo de Adán y Eva, y Abel su segundo varón,  lamentablemente esta historia no terminó nada bien, pero como nos hace meditar  en lo valioso que son esos compañeros de infancia....esos amigos, que aveces son enemigos, pero que al final de cuentas son nuestros  hermanos, y que lo serán para toda la vida. 

El hermano mayor, el sandwich (o sea el de en medio como muchos le dicen) el  menor, el que sigue y así continuamos como una filita india.  

Yo soy la   primer hija de mamá, fui prácticamente hija única hasta que llego una fecha especial, el 20 de septiembre de 1982!!! Ha!!! creo que mi  mamá y mi papá jamás imaginaron en la monstruosa mocosa que me convertiría cuando aquel pequeño bebe blanco como la nieve, de ojos grises  y rubio como el sol ( emmm... no, era pelón, rubio fue luego) llegara a casa. 

Un moisés finamente decorado, lleno de encajes, tul y listones; por dentro acolchonado como las nubes, y cálido como los brazos de mamá...ahí colocaron por primera vez a ese pedacito de gente, ese niñito que luego  luego se convirtió en mi peor enemigo porque robó la atención y el cariño de mamá y papá hacia mi (pobre bebé, ojalá hubiese tenido super poderes para poder librar las batallas astrales que su hermana mayor le haría pelear, bueno la que peleaba era yo!)  Imagínense, casi casi de los primeros días del precioso bebé en casa y mis manitas se  entrelazaban entre si, dando vueltas a esos pulgarcitos que maquinaban la forma de desaparecer a aquel pequeño indefenso, sentadita en un banquito, pensando de que forma volvería yo a tener el protagonismo en casa, por supuesto que quien padeció de aquellos arranques berrinchudescos fueron mamá y papá, sin dejar de incluir a la empleada doméstica.

Cuenta mamá que una vez, ella salió del dormitorio y me dejó con el bebé SÓLO unos instantes en lo que iba a traer algo fuera de la habitación, lo que mi mamá no sabía es que esa niña de pelo cortito, dientecitos de ratón y ojos pícaros estaba por llevar a cabo la primer  pelea de lucha  libre infantil con su hermanito.  Me empiné frente a ese moíses, en donde mi hermano se encontraba,  con  las manos en la orilla observándolo y esperando el momento preciso para...."NENA!!! qué estás haciendooooo?!, jajaja los celos pudieron más que cualquier cosa en el mundo, RAYOS! tomé en mis manos a mi hermano, lo coloqué en la cama y una pantufla peluda fue el objeto con el que le coloqué un KNOCK-OUT al bebé! al inicio  no lloró, fueron los gritos del susto de  mamá los que lo hicieron llorar!! 

Así podría contar muchas historias, algunas divertidas y otras no tanto, pero lo bonito de todo  es que en cuanto él pudo hablar, y medio caminar, se fue convirtiendo poco a poco en mi mejor amigo, fue mi conejillo de indias para cuando quería experimentar, fue mi escudo para cuando quería negar una travesura, fue mi compañero de juegos, y no costó mucho tiempo en que dejara salir los verdaderos sentimientos, quería a mi hermano. 

Todos tenemos diferentes historias, conozco algunas muy divertidas por ejemplo...ese niño colochito trigueño de brazos robustos y manitas grandes que se creía un científico loco, y realizaba mezclas químicas que darían paso a el mejor invento de todos....la "FORMULA DE INVISIBILIDAD", este pequeño científico que años después se convirtió en ingeniero, nombró a su pequeña hermana como asistente de laboratorio, lo que ella no sabía, es que aparte de ser su asistente ella sería casi casi, la ratita blanca de los experimentos....pobre bebita, seguía todas las indicaciones al pie de la letra, probó toda clase de menjurjes extraños, unos con sabor a medicina, shampoo y  uno que otro  con sabor a tierra, en fin, creo que algún día de esos la hizo ver mamuts voladores porque  luego de ello cantaba..."el mamut chiquitito que quería volaaaar!!"

Aunque tengamos una hermana pequeña que por vengarse alguna vez de nosotros, coloque una manguera en nuestro dormitorio y lo inunde, siempre serán nuestros hermanos. Cabe decir, que los hermanos existen de muchas clases, el chismoso: "MAMAAAAAAAA ADIVINA QUIÉN SE QUIERE SALIR A JUGAR SIN PERMISO?" , gruñón: "VETE DE MI CUARTO, ERES  MUY RUIDOSO",  el llorón: "LE VOY A DECIR QUE ME PEGASTE BUAAAA", el pícaro: "JAJAJAJAJAJ MIRA LO QUE TE HICE!!",  el interesado: "TU ERES  MI PERSONA FAVORITA, ME DAS RICITOS?" ,  el celoso: "TU PAREJA, PARECE QUE SALIO DE UNA HISTORIA DE HORROR!", el que te sigue a todos lados: "PROMETO NO HABLAR, PERO DÉJAME IR CONTIGO!!!" , el extorsionador: "NO DIGO QUE VI QUE BESASTE A FULANITO,  SI ME DAS DINERO",  el que siempre pide ayuda, el sabelotodo, el que desordena tu cuarto, el que está pendiente de ti, el que usa tu ropa y la deja sucia, el que es tu mejor amigo porque es tu confidente, en fin, haría una tremenda lista  y no terminaría.  Todos estos tipos de hermanos, son realmente ángeles que vienen a nuestras vidas, tal vez a algunos no los veamos así, pero en algún momento de nuestros caminos, vinieron al mundo para hacernos compañía, para que supiéramos que  no estamos solos, para demostrar que es necesario la compañía y enseñarnos a que la vida es más divertida si ellos están a nuestro lado.

Para mi el término medio hermano no existe, hermano es hermano, aunque no los veas mucho o no hayas crecido con ellos, o compartas poco, son tus hermanos, puede que al pasar el tiempo, y cuando crezcan, esos "medios hermanos" se conviertan en muy buenos amigos tuyos, tal vez ni lo imaginabas, pero resulta que también se alegran de tus triunfos y entristecen cuando algo te sale mal.

Hay hermanos que son mágicos, durante muchos años imaginas que sería si ellos existieran, fantaseas con tener un hermano menor, y cuando menos lo esperas, luego de 21 años de vida, estos hermanos aparecen! lo malo es que por tener ya una edad en la que ya eres adulto y estás a punto de partid de casa no puedes disfrutar de su grata compañía y resultas siendo casi un tío o padre para ellos, ahh pero que bien se siente tomarlos en tus brazos y decirles que los amas.

Cuando admiramos a uno de nuestros hermanos, soñamos en ser igual que ellos cuando lleguemos a su edad, queremos ser igual de conquistadores que ellos, igual de inteligentes, igual de simpáticos, los hacemos nuestros héroes y cada vez que hay problemas recurrimos a ellos porque sabemos que tendrán la respuesta.

Siempre a pesar del paso del tiempo, aunque tu ya no vivas con ellos, por que te casaste, porque se fue lejos, porque partió para siempre directo al cielo,  porque se distanciaron por razones incomprensibles, porque simplemente decidió no volverte a hablar y se alejó de tu vida, sea la razón que sea, SIEMPRE SERÁ TU HERMANO y esas aventuras que vivieron juntos nadie podrá arrebatarlas de sus corazones, son momentos que guardaremos intactos en nuestras mentes y siempre que recordemos una de esas hazañas, nos arrancará una sonrisa.

Si lo pantufleaste, si le diste a beber pociones mágicas, si le metiste arañas en el estuche, si te comiste el último pedazo de pastel que había en el refri y le echaste la culpa a él o ella para que no te pillaran, si le hiciste calzón chino, o le cortaste el pelo,  no te sientas mal, jajajaja, es parte de la vida, es parte de ser hermano. Es bonito crecer y tener un compañero junto a tí , que llora , y que ríe a carcajadas contigo, un cómplice con quien maquinar las mejores historias.

Recuerda que los hermanos no se escogen, ellos son regalos que la vida nos da y debemos quererlos, respetarlos y amarlos, no importa cómo sean, llegó a ser tu hermano porque alguien buscó compañía para ti y de todos los ángeles que pudo Dios haber escogido los escogió a ellos porque serían el complemento perfecto en tu niñez.

Si tienes hermanos o  hermanas nunca es demasiado tarde para decirles lo importantes que son para tí.

Tengo cuatro y yo, yo  los llevo siempre en mi corazón! Que Dios los bendiga mucho.




EUGENIA

















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